Escribe: Lic. Claudia Lombardi
Licenciada en Comunicación Social y Asesora de Imagen
@ Lombardi_comunicacion
Elegir tu estilo según tu identidad significa alinear tu ropa con tus valores, estilo de vida y personalidad para que tu imagen sea una extensión real de quién sos. Vestirte bien no consiste en copiar tendencias, sino en usar la moda como una herramienta de comunicación sin palabras. Para lograrlo de manera estratégica y auténtica, seguí esta estructura de pasos prácticos.
. Definí tu mensaje e identidad actual
Tu ropa habla por vos antes de que digas una sola palabra. Para que ese mensaje sea coherente con tu identidad, primero debés definir qué querés proyectar
EJERCICIO
A) Elegí tres adjetivos que describan cómo te mostrás hoy y cómo querés que te perciban (ej. sofisticada, cómoda, creativa o rebelde, minimalista, estructurado). Usalas como filtro antes de comprar o vestirte.
B) Analizá tu estilo de vida: Tu identidad también se compone de lo que hacés. Anotá en qué pasás el 70% de tu tiempo (oficina, home office, aire libre, eventos sociales) y asegurate de que tu armario refleje esa realidad, no una vida de fantasía.
C) Identificá tu base dentro de los Estilos universales.
En el asesoramiento de imagen existen 7 estilos universales que se dividen en bases estables y acentos dinámicos. Identificá con cuáles conectás más según tu forma de ser:
Natural / Casual: Prioriza la comodidad, la funcionalidad, las texturas suaves y los tonos neutros o tierra. Ideal si sos una persona práctica, espontánea y activa.Tradicional
/ Clásico: Transmite formalidad, organización, madurez y respeto por las normas. Se basa en cortes limpios, prendas atemporales y sobriedad.
Elegante: Refleja sofisticación, estatus, éxito y un cuidado minucioso de los detalles. Busca distinción a través de la alta calidad en telas y accesorios.
Romántico: Comunica cercanía, delicadeza, empatía y sensibilidad. Usa líneas suaves, estampados sutiles (como flores o lunares) y texturas fluidas.
Creativo: Muestra originalidad, independencia, innovación y cero miedo al qué dirán. Mezcla texturas, épocas, estampados y colores de forma inesperada.
Seductor / Magnético: Enfocado en la seguridad personal, la extroversión y el atractivo visual. Destaca las formas del cuerpo mediante siluetas ceñidas, transparencias y contrastes fuertes.
Dramático / Vanguardista: Transmite poder, autoridad, sofisticación extrema y un aire cosmopolita. Apuesta por estructuras arquitectónicas, volúmenes exagerados y looks de alto impacto.
Conocer estas categorías te ayuda a descubrir tus reglas estéticas particulares.
. La clave profesional está en la combinación: El 70% de tu outfit: Debe componerse de prendas básicas y estables que respondan a tu estilo base (ej. estilo Natural). Esto te garantiza comodidad y coherencia. El 30% restante: Es tu "condimento" o acento dinámico (ej. un accesorio creativo, una campera vintage o un zapato seductor). Esta mezcla rompe la uniformidad y aporta el verdadero sello de tu personalidad.
4. Cohesiona con herramientas técnicas Una vez que sabés quién sos y qué estilo te representa, usá la técnica para potenciarlo visualmente
Morfología: Conocer la forma de tu cuerpo no es para limitarte, sino para saber qué cortes y volúmenes equilibran tu silueta de forma natural, haciéndote sentir más seguro.
Colorimetría: Descubrí si a tu piel le sientan mejor los tonos fríos, cálidos o neutros. Usar tus colores ideales cerca del rostro ilumina tus facciones de inmediato y le da fuerza a tu mensaje visual.
Recorda que decir quien sos con tu ropa, ayuda a optimizar tu labor personal y profesional.