1 de Abril 2026
ESPECIALIZADO EN SÁNDWICHES DE MIGA Y CAFETERÍA CLÁSICA
El café de Martín Piroyansky en La Paternal: un refugio para evitar una torre y cumplir un sueño
Escribe: Dafne Strobino Niedermaier
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El actor y director Martín Piroyansky abrió en septiembre del año pasado el Café Mar del Plata en el barrio de La Paternal, donde se puede disfrutar de buenos sándwiches de miga y cafetería clásica (no de especialidad). Está ubicado en Añasco 2543, en el barrio de La Paternal.
El motivo de este emprendimiento fue para impedir que construyeran un edificio de siete pisos junto a su casa. "Primero me puse contento porque pensé que iban a poner un bar, pero después me enteré de que iban a hacer una torre. Como los conocía, les escribí pidiéndoles que no lo hicieran. Se me rieron. Hasta que uno me dijo: 'Si querés, te alquilo la propiedad y vos poné un café'", cuenta Piroyansky.
"Maté dos pájaros de un tiro", resume el actor y director de “Porno y helado”, que además de defender su espacio cumplió con un sueño: tener un café propio. El local abre de miércoles a domingo, de 10 a 19 horas, con un menú basado en sándwiches de miga con "vueltas de tuerca" y café clásico. "La idea es volver al cafetín porteño: café con leche, cortado, cortado doble. Salirnos de esa cosa como educativa del café de especialidad, que vas y pedís un café y te dicen "¿un flat White?". No queremos evangelizar a la gente y hacerla sentir mal porque no sabe cómo se dice un café, sino llamarlo como lo llamamos toda la vida", explica.
El emprendimiento lo comparte con su amigo Diego Berakha, director de publicidad y diseñador gráfico. "No somos gastronómicos, así que cada paso fue un descubrimiento. Desde habilitar el lugar hasta contratar gente. Es mucho trabajo, pero nos gusta. Yo aprovecho y vengo a escribir acá, ahora estoy con la tercera temporada de “Porno y helado"”, revela.
Para la carta de sándwiches convocaron a los chefs Martín Sclippa y Stefanía Maiorano, del restaurante Fico, que les dieron una vuelta de tuerca a los clásicos de siempre, como el de crudo y queso, que tiene una manteca de tomates secos; e incluso hay algunas creaciones como mortadela con pesto y queso crema, rúcula, brie y peras, trucha ahumada y queso crema o kimchi y queso. Además, hay chipá, medialunas de la tradicional Fonte D'Oro marplatense y torta vasca. "Me gusta mucho la idea del café más allá de la bebida. Es un lugar para trabajar, escribir, reunirse o simplemente disfrutar. Mientras haya un lindo clima, nosotros vamos a estar contentos", asegura el actor.
El espacio funciona en una casa chorizo remodelada, con techos altos y patio lateral, que mantiene pisos y aberturas originales. La instalación tiene una impronta retro y descontracturada donde conviven antiguos pupitres con mesas y sillas ochentosas.
El nombre, Mar del Plata, también tiene un valor simbólico: "Queríamos un nombre que pudiera tener cualquier café clásico. Además, nos encanta Mar del Plata. Yo voy dos veces al año, en invierno y para el festival de cine. Nos pareció perfecto", continúa Piroyansky.
“Mi referencia número uno es el Varela Varelita. Es un bar al que voy desde hace 20 años, con cualquier excusa. Ir a escribir, a tener reuniones, a estar ahí y tomar un vermouth. Después, La Noire: somos amigos de la dueña, una francesa que inventó un concepto muy bueno, que es un bar para ir a trabajar, con música tranqui. Ella me decía: “yo podría poner la música al palo, que la gente se tome el café y se vaya, y haya más recambio. En cambio, tengo gente que está 8 horas con la compu y se toma dos cafés”. Económicamente no es lo mejor, pero eso es lo que queremos hacer acá. Podés venir, poner la laptop en la mesa y quedarte laburando, nadie te va a decir nada. Mientras se genere un lindo clima nosotros vamos a estar contentos”, cuenta el actor.
“Quizás en el futuro sumemos un menú de mediodía. Pasa que yo soy fan de los lugares que tienen poca cantidad de cosas, pero bien hechas. Cuando voy a un lugar y el menú tiene muchísimas opciones me da desconfianza. No podés hacer todo bien. Siempre fui partícipe del mundo gastronómico, es un mundo que me gusta mucho, pero siempre como fan. Y me gusta mucho también cocinar. Ahora estando del otro lado del mostrador me dan ganas de empezar a generar cosas con gente que me cae bien y me gustan sus proyectos”, concluye Piroyansky.