El pasado 18 de marzo, el Centro de Jubilados y Pensionados Paternal (ubicado en Sánchez 2262) celebró su 50° aniversario con un emotivo acto que reunió a socios, vecinos, representantes de la Comuna 11 y miembros de otros centros de jubilados. Este hito marcó no solo medio siglo de trabajo y compromiso, sino también el reconocimiento a una institución que ha sido un pilar fundamental en la vida de muchas personas mayores de nuestro barrio.
Desde su fundación el 18 de marzo de 1975, el centro ha promovido la sociabilidad, el intercambio de experiencias y la construcción de lazos significativos entre sus socios. Su labor ha trascendido generaciones, consolidándose como un espacio de contención, aprendizaje y recreación.
Un Acto Cargado de Historia y Emoción
La ceremonia comenzó con la entrada de la Bandera de Ceremonia, encabezada por el abanderado Mario Rodríguez, acompañado por los escoltas José Suárez y Mario Vilches. Luego, se realizó el traspaso de la enseña patria para el nuevo ciclo a María Molina (abanderada), Regina Rozencwaig (1° escolta) y Rosa Latella (2° escolta).
Uno de los momentos más significativos fue el discurso de la profesora de Historia, Graciela Blasi, quien hizo un recorrido por los 50 años de vida del centro. En su exposición, recordó a los fundadores y relató las dificultades que atravesaron hasta lograr su sede propia. “Un poco la idea de estas palabras es que todos conozcan a sus fundadores, conozcan las necesidades pasadas hasta llegar a tener su propio edificio y así logren crear lazos que los unan con su comunidad a través de su historia”, expresó con emoción.
Blasi también destacó la importancia de los centros de jubilados como espacios de integración y apoyo para las personas mayores, recordando que su consolidación en Argentina estuvo marcada por los cambios jubilatorios y su impacto en la calidad de vida de los adultos mayores.
La Evolución del Centro y su Rol Actual
Liliana Finkelsztein, presidenta del centro, tomó la palabra para compartir la evolución de la institución en los últimos años. Recordó los desafíos atravesados durante la pandemia y la dificultad para retomar la actividad plena tras el aislamiento. “Nos costó, pero de a poco nos fuimos recuperando y volvimos a ocupar nuestro lugar”, afirmó. También destacó que el crecimiento de la comunidad los ha llevado a cerrar la inscripción de socios por falta de espacio, reflejando la necesidad de una ampliación para seguir cumpliendo su misión.
El evento también sirvió para homenajear a los socios que han sido pilares en la historia del centro. Se destacó a Eugenia Goldstein, quien lleva 40 años de permanencia, y a otros miembros cuya colaboración ha sido clave para el crecimiento de la institución, como Sara Benchimol, Rebeca Buch, Irma Consorti, Gladys Rojas, José Suárez, Sara Di Matteo, Rosa Goldsmid, Eva Guerecaechevarrea, Rosa Electra, Manuela Villar y Azucena Guzmán (actual vicepresidenta).
El acto culminó con un mensaje inspirador de Finkelsztein: “Muchas veces me dicen ‘vos sos la cabeza’, y yo les contesto siempre lo mismo: ‘Vos sos la cabeza, pero ustedes son el cuerpo, y el cuerpo sin la cabeza no funciona’. Este es un centro con un equipo de trabajo admirable, al que hay que sacarse el sombrero”.
Como broche, la Legislatura porteña entregó una placa en reconocimiento a la trayectoria del Centro de Jubilados y Pensionados Paternal, reafirmando su valor dentro de la comunidad. La jornada fue conducida por Rubén Cirocco.
Este aniversario no solo fue una celebración del pasado, sino también una reafirmación del compromiso con el presente y el futuro. Con 50 años de historia, esta institución sigue siendo un espacio de encuentro, apoyo y crecimiento para quienes han dedicado su vida al trabajo y hoy encuentran aquí su segunda familia.