Visitas:
9 de Julio 2018
HISTORIAS DE BARRIO
Recordamos al centenario “Bar Unión” de Villa Gral. Mitre
Escribe: Lydia Schiuma
Copyright © 2013 nuestrobarrioweb.com.ar - Medio Digital Comuna 11 y 15 – Todos los Derechos Reservados

Levantado en los últimos años del siglo XIX, junto al Arroyo Maldonado en la esquina de Nazca y Vírgenes (actual calle Galicia) en lo que hasta 1887 había sido el Partido de Flores en la provincia de Buenos Aires, y desde el momento en que entró en vigencia la ley que convirtió a la ciudad de Buenos Aires en Capital Federal Argentina, pasó a ser un barrio más de esa ciudad.
Ese barrio ya se llamaba sin que se sepa por qué; Villa Santa Rita, no se sabe por qué ya que la iglesia de Santa Rita no existía y la que después fue Santa Rita no había sido aún canonizada y ni siquiera beatificada que es el primer paso del rito religioso a seguir para declarar a una persona Santa.
El lugar seguía siendo un pueblito campesino con muchas quintas y hornos de ladrillo, a pesar de pertenecer a la Capital Federal. En el censo de 1895, en su aspecto agrícola-ganadero figuran muchas fincas, que poseían un solo buey empleado para arrastrar el arado. Cuando los bueyes se usaban para arrastrar carretas siempre eran por lo menos dos o más.
También había terrenos con ganado vacuno, algo de ganado ovino y porcino y en casi todas las casas aves de corral en su mayoría gallinas.
Los límites del barrio eran Av. Gaona, la calle de las Tropas (luego Bella Vista y posteriormente  Teniente Donato Alvarez), el Arroyo Maldonado (Av. Juan B. Justo), el Camino a San Martín (la actual Av. San Martín) y Orán (hoy Emilio Lamarca).
La Ordenanza Municipal del 6 de noviembre de 1908 cambió el nombre del barrio sin que los vecinos, en su mayoría se enteraran por el de Villa Gral. Mitre.
El cambio de nombre del barrio, encontró al Café Bar Unión ya instalado, hoy no se sabe si en su origen fue Almacén de Ramos Generales o Pulpería, que es lo que por esa época se acostumbraba en la zona. Su hermoso, sencillo y sólido edificio se conservó hasta el año 2010 en su estilo original, con puertas de madera  con vidrios triples, ventanas también de madera de estilo “guillotina” y hasta sus mesas y sillas acordes a la época en que se inició.
Por ese tiempo Nazca y el arroyo Maldonado, era un lugar muy importante ya que el puente que se hallaba en ese cruce era muy ancho y por él podían pasar carros y carretas cargados de mercadería en ambos sentidos a la vez.
Eran muy pocos los puentes de este tamaño, algunos permitían el paso de un solo carruaje por vez y otros eran simplemente peatonales y en muchos no existía ningún tipo de puente.
La vista desde las ventanas del Bar Unión, era inmejorable especialmente las que daban a Nazca. Desde ellas se pudo ver pasar la historia del país mismo, desde los tiempos en que corría el Maldonado libremente, su entubamiento, los tranvías y trolebuses que se quitaron por un negociado en 1958, en el caso de los trolebuses sin motivo alguno, pues no contaminaban y si alguno se descomponía se desconectaba su trole  y el servicio seguía sin problema alguno, se pudo ver pasar al Pueblo en camiones a defender a Perón, tanto en 1945 como en 1955, la multitud que en 1972 marchó desde Plaza de Mayo a liberar a los presos políticos y…
A fines del siglo XIX se instaló muy cerca del Bar Unión don Antonio Scelza, su esposa Rosa Ventura y nacieron sus hijos Antonio, Teresa, Delfina, Guillermo y Juan.
Delfina Scelza y Ventura se casó con Juan Girri y se instalaron en la calle Nazca 1359 donde nació su hijo Alberto Girri en 1919, poeta argentino. Colaboradores del Suplemento Literario del diario La Nación y de la revista Sur, perteneció a la Generación del ’40.
Recuerdo a don Antonio Scelza a fines de la década del ’40 cuando ya tenía más de 90 años ir a comprar el diario al puesto de “Palito” (Federico) para luego pararse muy erguido a leerlo, sin anteojos, en la esquina de Nazca y Tres Arroyos con los brazos estirados para mantener el periódico bien alejado, debido a la presbicia, posiblemente orgulloso y emocionado de ver en el diario La Nación publicados los poemas de su nieto, pero mucho sin comentarlo con nadie, como con pudor de sus sentimientos.
Muy cerquita del Bar Unión vivía la actriz cinematográfica Malisa Zini.
Pero uno de los parroquianos del Bar Unión, más querido por el barrio fue sin lugar a dudas “el Violín Romántico del Tango” Alfredo Gobbi, que vivía en la calle Remedios Escalada de San Martín y era habitué, se sentaba siempre en el mismo lugar.
Su hija era alumna de la escuela de la calle Magariños Cervantes entre Terrada y Nazca hoy llamada “Casilda Igarzabal de Rodriguez Peña” y él como todo buen padre iba a todos los actos escolares que podía.
Alfredo Julio Floro Gobbi nació en 1912, su padre Alfredo Eusebio Gobbi tuvo una dilatada actuación dentro de la “Guardia Vieja” del tango, su hijo fue apodado el “Violín Romántico del Tango”.
Gobbi (h) en 1930 integró con el entonces desconocido Aníbal Troilo un memorable “sexteto” encabezado por Elvino Vardaro y Osvaldo Pugliese, luego fue violín solista en la orquesta de Pedro Laurenz, hasta que formó su propia orquesta fue violinista; compositor y director con un estilo inconfundible que formó por su influencia en numerosos músicos. Grabó una gran cantidad de discos para RCA Víctor y compuso entre otros los tangos: “Camandulaje”, “Desvelo”, “Mi Paloma”, “De Punta y Hacha” y otros. Gobbi hijo falleció prematuramente en 1965 a los 43 años.
El Bar Unión ha cerrado sus puertas, las modificaciones en su frente son pocas, pero se encuentra prácticamente tapado por un cartel de la empresa que funciona actualmente.