Visitas:
25 de Febrero 2016
HACE 11 AÑOS SE NOS FUE EL GRAN GUITARRISTA DE BLUES
"Nadie muere si se mantiene en la memoria de los que viven"
Escribe: Leandro Aspis
Copyright © 2013 nuestrobarrioweb.com.ar - Medio Digital Comuna 11 y 15 – Todos los Derechos Reservados
El mundo del rock volvía a recibir una bofetada el 25 de febrero de 2005, día en el que amaneció distinto, cambiado para siempre: Norberto "Pappo" Napolitano, el más emblemático guitarrista de blues por estos pagos, moría en un accidente automovilístico y, víctima de su destino, se transformaba en leyenda.
Con la melena reposada en sus hombros y esa expresión de dureza en el rostro, quien fue uno de los más notables músicos argentinos quedó inmortalizado en el imaginario colectivo como la personificación del hombre parco, pero sensible, amante de las motocicletas cromadas y creador de los riffs de viola más furiosos.
El Carpo, como Pappo era conocido en el ambiente del rock, se fue como vivió durante su intensa y demasiado corta vida: querido y admirado por la mayoría. Vecino del barrio de La Paternal, lugar que siempre amó; encontró su ocaso al filo de la velocidad y bajo el umbral de la inimputabilidad, tal como los más grandes dejan de existir físicamente. Su trayectoria carga con los más importantes hitos de la historia del blues local, los cuales le merecieron reconocimiento internacional. A pesar de que sus líricas siempre fueron de lo más básicas, mediante ellas supo llegar al corazón de la gente encarnando al chico promedio de la clase obrera.
Napolitano pudo dejar su impronta principalmente en bandas como Pappo´s Blues y la inolvidable Riff, además de grupos como Los Gatos, Los Abuelos de la Nada, Conexión N°5 y Manal. Sin embargo, el momento de mayor apogeo en su carrera se dio cuando compartió escenario en el mismísimo Madison Square Garden de Nueva York con B.B. King. La leyenda ya tomaba forma.
Ya en la madurez de la vida, siempre tan carismático como desafiante, logró sacar su último disco, "Buscando un amor", placa que ambicionaba difundir alrededor del mundo con el irrefutable prestigio que sus solos de guitarra tenían.
De todas formas, víctima de sus excesos, no pudo esquivar un trágico final que fue casi ineludible. Tantos amigos, algunos conocido por él, otros totalmente ignotos, lo extrañan y saben que no podrán volver a escuchar su viejo blues que le hizo recordar momentos de su vida y su primer amor, pero seguro que el mágico Carpo debe estar acompañado, caminando las mismas sendas que los más grandes, tocando con ellos con toda la potencia que siempre lo caracterizó. ¡Hasta siempre, Pappo!. ¡La Paternal siempre te va a recordar!.